sábado 15 de junio de 2019 - Edición Nº1178
Primer Argentino » ARGENTINA » 10 jun 2019

Sociedad

Más de 160 personas ofrecen casa a los abuelos abandonados por su hijo en un bar

Aluvión solidario para los abuelos que fueron desalojados por falta de pago y abandonados por un hijo.


Hilda, de 86 años, y Hugo, de 92, fueron abandonados el miércoles 5 de junio por uno de sus hijos en un bar de Rosario, provincia de Santa Fe. El joven los dejó allí y los dueños del bar los llevaron a la policía para ayudarlos a contactarse con algún familiar.

Uno de los hijos, de quien no se sabe el nombre, vivía junto a sus padres, pero fueron desalojados por la inmobiliaria por falta de pago del alquiler del departamento. Ese mismo día, los llevó en un taxi a un bar para que almorzaran tranquilos y siguió su camino. 

 

Hugo, que se moviliza con ayuda de un bastón, tenía algunos bolsos, producto de la mudanza improvisada. Pero el tiempo transcurrió y el hijo nunca volvió a buscarlos. Una de las meseras, preocupada e impaciente, les preguntó a ambos si necesitaban ayuda. "Estaban esperando a que llegara uno de sus hijos", contó Gabriel, el encargado del local gastronómico, a Canal 5 de Rosario.

Raúl, otro de los hijos del matrimonio, no sabía de la situación y fue alertado por la Policía.  "Mi hermano, de acuerdo a lo que me dijo mi mamá, los dejó en un bar para comer y después no apareció más". El hombre admitió que tenía conocimiento "muy por encima" de la mala situación económica que atravesaban sus padres y su hermano.

 

La publicación de la noticia provocó la reacción solidaria de muchos vecinos de Rosario, quienes se comunicaron con Raúl para ofrecerle vivienda para los abuelos. 

"Me llegaron innumerables mensajes. Aproximadamente 160 de ellos ofrecen un lugar para que mis padres puedan vivir", contó el hombre, que actualmente trasladó a los abuelos a su casa, donde vive con su esposa y sus cuatro hijos.

Los abuelos habían sido abandonados el miércoles 5 de junio.

Los abuelos habían sido abandonados el miércoles 5 de junio.

"Dos de los chicos se fueron a otro lado para momentáneamente dejarle lugar a los abuelos", confesó Raúl.

Contó que le llegaron ofrecimientos de Neuquén, Pueblo Esther, La Pampa, San Luis, Córdoba y también de Rosario. "Una familia de Tigre (Buenos Aires) me ofreció una casa con dos dormitorios hasta que podamos conseguirles algo permanente", relató.

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