domingo 21 de julio de 2019 - Edición Nº1214
Primer Argentino » ARGENTINA » 6 jul 2019

Sociedad

Tenía 12 años y lo encontraron muerto de 30 puñaladas: le habían cortado los genitales

El cuerpo del chico estaba completamente desnudo y tenía cortado los genitales. Su mamá señaló al padre del menor y a la actual pareja de éste como los responsables de su muerte.


Diego Roman, un chico de tan solo 12 años, era buscado intensamente desde el miércoles y fue hallado anoche sin vida en un descampado del Barrio Mocoví, Recreo, Santa Fe. El cuerpo del chico estaba completamente desnudo, fue apuñalado 30 veces y tenía cortado los genitales.

Diego Roman tenía 12 años.

 

La familia de Diego había denunciado su desaparición el miércoles por la tarde en la Comisaría 16 de Recreo, cuando comenzaron a transcurrir las horas y el nene no regresaba del colegio. Su mamá, María –que vive en la localidad de Alejandra- señaló al padre del menor y a la actual pareja de éste como los responsables de su muerte.

Acá fue encontrado su cuerpo sin vida.

 

Además, denunció que hace cinco meses que su ex le impide tener contacto con sus hijos. "Los culpables tienen que pagar lo que hicieron a mi Dieguito. Que el padre pague, es culpable tanto el como la madrastra. Voy a hacer justicia por mi hijo", aseguró en diálogo con el sitio Aire de Santa Fe y adelantó que va a denunciar a su ex y "a la madrastra por golpes”.

A raíz de la denuncia de su desaparición, la policía local, bomberos y la guardia urbana comenzaron a movilizarse en su búsqueda. Hicieron rastrillajes tanto en la Ciudad como en las zonas rurales de los alrededores. También se entrevistó a vecinos, amigos, maestros y familiares del pequeño Diego, pero ninguno de ellos arrojó un resultado positivo.

Fue asesinado de 30 puñaladas.

 

El cuerpo de Diego, según las fuentes, fue encontrado por el vicepresidente del Club Social Central Oeste, donde el chico jugaba al fútbol, en un pastizal de Mateo Booz y Menchaca en las últimas horas del miércoles. Según los peritos, Diego fue asesinado 12 o 24 horas antes del hallazgo.

Además de las puñaladas, el cuerpo del chico presentaba mordeduras de perros y estaba completamente desnudo. Diego vivía con su papá, la pareja de éste, sus hermanos y medios hermanos de los cuales muchos iban al mismo colegio.

En total eran 10 las personas que vivían con la víctima a media cuadra de la Escuela 1338, Coom Caia, donde también almorzaba en el comedor. Pese a la denuncia de la madre, desde el Colegio de Diego señalaron a su papá y a la pareja de éste como "familiares presentes". 

María contó que se separó del padre de Diego hace cuatro años y ambos rehicieron su vida sentimental. Durante ese tiempo mantuvo contacto con sus hijos hasta que, según remarcó, su ex decidió cortar ese vínculo y “prohibirle” volver a tener contacto con sus hijos en estos últimos cinco meses: el mismo tiempo que lleva su ex con su nueva mujer.

"Él me incomunicó totalmente, siempre me amenazó con que no me acercara. Cada vez que venía a Recreo yo iba a la canchita del barrio, ahí veía a Diego, él se acercaba a mí pero no me hablaba. Tenía miedo de la reacción de su padre que los tenía amenazados”, agregó.

 

 

A su vez, María dijo que sus otros tres hijos viven en un hogar violento y que su hija adolescente escapó cansada del maltrato del padre y de ver cómo la madrastra los maltrataba. “Ni siquiera el padre me contó que lo encontraron muerto, me enteré por mis hermanas. Yo voy a hacer justicia por mi hijo, así tenga que hacer justicia por mano propia", sentenció.

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