miércoles 23 de octubre de 2019 - Edición Nº1308
Primer Argentino » ARGENTINA » 11 jul 2019

Sociedad

Santa Fe: Investigan nueve abusos sexuales y temen que haya un violador serial

De acuerdo a la fiscalía, el agresor sigue un patrón de conducta que reproduce casi de manera mecánica en cada hecho


Al menos nueve mujeres fueron abusadas sexualmente en distintas zonas de Rosario en los últimos cinco meses y los investigadores temen que se trate de un violador serial.

El último caso ocurrió la madrugada de ayer a metros de la Facultad de Medicina y la víctima fue una adolescente de 17 años.

El primer abuso ocurrió en febrero de este año. Tanto en ese caso como en el siguiente, el delincuente se hizo pasar como un cliente de locales comerciales y luego encerró a cada víctima para vejarla. Pero después se registraron episodios que llevó adelante en la vía pública y buscando lugares oscuros.

Según las denuncias, a todas las víctimas el agresor les ató las manos hacia atrás y también los pies, a la vez que les colocó un precinto en el cuello. En seis de los hechos las mujeres dijeron que el violador las obligó a practicarles sexo oral, las otras pudieron escapar.

 

Ninguno de los locales donde ocurrieron las violaciones tiene cámaras de seguridad y en aquellos casos que ocurrieron en la calle, siempre fue en lugares oscursos.

En el marco de la investigación, desde la Fiscalía de Delitos Sexuales se aseguró que "ya se cuenta con hisopados realizados como mínimo a una de las víctimas, lo que permitiría que si el agresor es detenido se lo pueda cotejar con su ADN a fin de ratificar o no su participación en el hecho".

Sobre las características del hombre se lo define como un hombre de entre 25 y 30 años, con el pelo muy corto, labios carnosos, tez oscura, robusto, de 1,65 a 1,70 metro de estatura y con barba de pocos días.

El relato de una de las víctimas

Sofía, de 19 años, fue una de las mujeres violadas en Rosario. A través de sus redes sociales contó su calvario: "Se me hace difícil hablar de esto pero son muchos casos y me pareció que tenía que contar mi testimonio". Recordó que el pasado 20 de mayo ella estaba tras el mostrador en una librería cuando cliente ingresó al local, preguntó por algunos artículos y se fue.

"A los quince segundos volvió a entrar y compró un gorro. Cuando giré para buscar una bolsa me dijo: “Esto es un robo, metete para adentro”. Dijo que el atacante le puso "precintos en el cuello, en las manos y en los tobillos. Yo le decía dónde estaba la plata pero él no se ubicaba y se ponía nervioso.

"Después de agarrar la plata me quiso sacar la ropa. Le pedí llorando que no me haga nada y me ajustó el precinto del cuello, me lastimaba, y me amenazó con ahorcarme", aseguró y añadió: "Me abusó, hizo todo lo que quiso, agarró sus cosas, salió corriendo y se fue en la moto".

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