jueves 21 de noviembre de 2019 - Edición Nº1337
Primer Argentino » ARGENTINA » 7 nov 2019

Sociedad

El pediatra Russo va a quedar detenido en una cárcel exclusiva para delincuentes sexuales en Neuquén

Primero estará alojado unos días en Ezeiza, sometido a un proceso de clasificación inicial por riesgo y necesidades, además de estudios médicos de rutina.


El pediatra Ricardo Russo, ex jefe de Inmunología y Reumatología del Hospital Garrahan, fue sentenciado a diez años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer la medicina, tras ser declarado culpable de la distribución, tenencia y producción de material de abuso y explotación infantil, en el juicio que se realizó en la sala del Juzgado en lo Penal, Contravencional y de Faltas N° 6 a cargo del juez Gonzalo Rúa.

Fuentes del Servicio Penitenciario Federal le confirmaron a Clarín que Russo va a cumplir su condena en el Complejo Penitenciario Federal V, ubicado en Senillosa, a 33 kilómetros de Neuquén capital. Es una cárcel inaugurada en 2015 que aloja internos condenados (en su mayoría) por delitos contra la integridad sexual. Actualmente hay 539 internos, de los cuales 519 ya están condenados.

Antes, pasará unos días en el penal de Ezeiza, sometido a un proceso de clasificación inicial por riesgo y necesidades. Además de una serie de estudios médicos de rutina. Una vez en el Complejo V, Russo será incluido en el POS (programa para ofensores sexuales).

Russo llegó pasadas las 15.30 de este miércoles a la sala del juzgado acompañado de su abogado, Ricardo Izquierdo, estuvo en todo momento con custodia policial y se mostró sereno mientras escuchaba la sentencia del juez Rúa.

 

Luego de que el juez accediera al pedido de la fiscalía para que se revoque la prisión domiciliaria y se aplique la prisión efectiva, por la existencia del peligro de fuga, el detenido salió acompañado de los policías hasta la alcaldía del Juzgado y fue trasladado en un móvil de la Policía de la Ciudad hacia el penal de Ezeiza.

Al conocerse el fallo, la fiscal Daniela Dupuy reclamó que se revoque la prisión domiciliaria de Russo y se mostró "muy conforme con la condena". Agregó que desde la Fiscalía se trabajó "muy a conciencia, con muchas pruebas que el juez entendió igual que nosotros".

La fiscal reiteró que está "muy satisfecha con la condena porque las pruebas son contundentes", y aseguró que se trata de "una muestra clara de los peligros de las redes, en caso de multiplicarse este tipo de casos".

 

La funcionaria se refirió también a la decisión del Juzgado de decretar la "inhabilitación perpetua para ejercer la medicina" contra Russo, que su fiscalía también había solicitado.

En tanto, Carlos Kambourian, presidente del Consejo de Administración del Hospital Garrahan, afirmó que están "muy conformes con haber llegado a la verdad".

Por su parte, el abogado defensor Ricardo Izquierdo aseguró que el juez Gonzalo Rúa "fue muy severo" pero aclaró que no cuestiona "la legalidad de todo el proceso".

"Nos tuvimos que adaptar a las redes sociales y en ese sentido toda la parte jurídica estableció nuevos protocolos", aseguró.

"Respeto en demasía al juez, fue muy severo, estricto, le tocó un caso muy mediático", graficó el defensor de Russo, y reiteró sobre las fotos encontradas en la computadora del pediatra que "nadie puede decir que las fotos no son clínicas". Aún no definieron si apellarán el fallo.

Qué es el POS

El Programa de Ofensores Sexuales es aplicado por el Servicio Penitenciario Federal, que en su sitio web detalla cómo es todo el procedimiento, que se desarrolla exclusivamente en el Complejo V de Senillosa, aunque la pre admisión puede llevarse a cabo en otros penales del SPF.

Según el detalle publicado cuando el programa fue puesto en marcha, este modelo de intervención pretende generar un espacio de aprendizaje que le posibilite al sujeto organizar la conducta y disminuir los factores de riesgo dinámicos (hábitos y valores delictivos, distorsiones, justificaciones, falta de empatía, entre otros).

Son incluidos hombres mayores de 21 años condenados por delitos contra la integridad sexual.

Para la admisión se toman en cuenta las siguientes condiciones:

 

a) Haber sido condenado con sentencia firme por delitos contra la integridad sexual.

b) No sufrir, además del trastorno primario, patología somática o mental descompensada.

c) Contar, como mínimo, con 3 años de sentencia hasta el agotamiento de condena a los fines de completar todas las fases del tratamiento.

La desvinculación se produce por las siguientes causas:

a) Generar situaciones de violencia en el grupo o la sesión individual.

b) Sufrir descompensación clínica o psicótica.

El Programa demanda unos tres años de tratamiento, pero dependerá del compromiso y recorrido del participante en el logro de los distintos objetivos, sus capacidades y evolución, además del tiempo de condena.

Se estructura de la siguiente manera:

Fase I: Evaluación diagnóstica individual, abordaje sobre la problemática del interno en relación a los delitos contra la integridad sexual e integración grupal (de 8 a 10 de meses de duración).

Fase II: Se trabaja sobre la implicancia subjetiva de las conductas transgresoras y sus consecuencias. Se aborda la historia personal de cada interno (de 10 a 12 meses de duración).

Fase III: Prevención de recaídas y resiliencia (capacidad de sobreponerse a las adversidades).

 

El POS es una experiencia inédita en la región. Se elaboró en el Instituto de Criminología del SPF. El primer paso para que un agresor condenado por delitos sexuales esté en el programa es la voluntariedad. La segunda instancia es que reconozcan el delito por el que fueron condenados.

En Senillosa, con el grupo de profesionales (docentes, psicólogos, asistentes sociales y profesores de educación física), los internos trabajan para disminuir la impulsividad, manejar la ansiedad, un mayor reconocimiento del delito, educación de valores y estimular el autoestima. Los logros, según las fuentes consultadas, son oscilantes.

En Senillosa, los internos además de actividades educativas tienen tareas laborales: hacen cepillos y cortan bolsas de residuos. Las celdas son individuales. El día para los reclusos comienza a las 7.30 y, a las 23, todos tienen que estar dentro de su lugar de detención.

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias